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La pérdida de un bebé durante el embarazo, el parto o poco después de nacer es una de las experiencias más dolorosas que una familia puede atravesar. Sin embargo, muchas personas del entorno no saben cómo actuar ni qué decir ante una situación así.

El deseo de ayudar está presente, pero el miedo a decir algo inapropiado o a causar más dolor puede generar silencio o distancia.

Comprender cómo acompañar a una madre en duelo perinatal puede marcar una gran diferencia en su proceso de recuperación emocional.

Escuchar sin intentar arreglar el dolor

Una de las formas más valiosas de acompañar es simplemente estar presente.

En muchas ocasiones, las madres no necesitan soluciones ni frases que intenten aliviar rápidamente el dolor. Lo que realmente ayuda es tener un espacio donde puedan expresar lo que sienten sin miedo a ser juzgadas o interrumpidas.

Escuchar con atención y respeto permite validar su experiencia.

Evitar frases que minimicen la pérdida

Aunque suelen decirse con buena intención, algunas frases pueden resultar muy dolorosas:

  • “Eres joven, tendrás otro bebé.”
  • “Todo pasa por algo.”
  • “Al menos fue pronto.”
  • “Intenta no pensar en ello.”

Este tipo de comentarios pueden transmitir la idea de que la pérdida no es tan importante o que debería superarse rápidamente.

Cada duelo tiene su propio ritmo y merece ser respetado.

Nombrar al bebé y reconocer su existencia

Para muchas familias, escuchar el nombre de su bebé o sentir que su existencia es reconocida resulta profundamente reparador.

Reconocer su historia y su lugar dentro de la familia ayuda a validar el vínculo que existió.

Ofrecer ayuda concreta

Durante el duelo, tareas cotidianas pueden volverse muy difíciles.

Ofrecer ayuda práctica puede ser muy útil, por ejemplo:

  • preparar comida
  • cuidar a otros hijos
  • acompañar a citas médicas
  • ayudar con gestiones administrativas

Estas acciones pueden aliviar parte de la carga en un momento emocionalmente muy intenso.

Respetar los tiempos del duelo

El duelo perinatal no tiene una duración determinada. Algunas personas necesitan hablar mucho de lo ocurrido; otras prefieren procesarlo de forma más íntima.

Respetar los tiempos individuales es fundamental.

Acompañar no significa dirigir el proceso, sino caminar al lado de quien atraviesa la pérdida.

Crear espacios de acompañamiento

El acompañamiento profesional, los grupos de apoyo o los espacios de escucha pueden ofrecer herramientas importantes para integrar la experiencia y reconstruir el equilibrio emocional.

Hablar del duelo perinatal y visibilizar estas realidades contribuye a crear entornos más comprensivos y humanos.

Marina Sancho

Coach AICM Nº14356

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