Comparte

Si hay algo que a día de hoy a los profesionales les perjudica, es la desgana, la apatía, da desilusión, la falta de confianza en el futuro, el permitir que pasen los días esperando el milagro en el despacho o en el sofá de casa “haciendo que haces”, sin embargo pasa que de vez en cuando el  primate vago asoma y despierta en fase “resabiada”, donde surge el pensamiento de que ya todo lo sabe, que está de vuelta, que ya lo vivió y vaticina el resultado final, con una media sonrisa de consuelo de no ilusionarse por si acaso, por si acaso duele más no conseguirlo que el no intentarlo.

La certeza absoluta en base a las experiencias vividas y que muy a menudo limitan oportunidades, se transmite, se nota y a pocas personas la gusta estar rodeado de otras que se comportan de este modo ya que no aporta nada y resta energía a su entorno. Cansa y agota tanto en casa como en el trabajo.

Si ha llegado el momento en el que somos conscientes de que nos boicoteamos para no aceptar posibilidades nuevas y no queremos afiliarnos al club de los Cerebros desmotivados activos, podemos empezar a trabajar en el antídoto.

 

ANTIDOTO:

Para empezar a recuperar aquella motivación para conquistar sueños y disfrutar de la vida, se necesita empezar a hacer algunos cambios positivos, a asumir pequeños riesgos, re descubrir lo que realmente te apasiona, aprendiendo a enfocarte en las cosas más pequeñas del día a día que pueden suponer diferencias (estas cosas son e las que estás pensando en este justos instante), estar abierto a los cambios y empezar a ver todo desde otra perspectiva; es decir, debe haber un cambio de actitud hacia la vida, acompañado por un cambio en el comportamiento, aunque sea pequeño, pero constante.

Es la decisión y el esfuerzo de comenzar un nuevo ciclo hoy, de apreciar en lo que realmente eres bueno, de cuidar tu autoestima y de contagiar a personas de tu entorno de tus proyectos y de tus ilusiones. De un nuevo comportamiento.

Para ello es imprescindible comunicarlo, generar un ambiente distinto y dar la oportunidad de que todo cambie.

 

Yolanda Villar García. Mentora AICM nº 12174