Hay días en los que no tienes ganas.
No hay motivación.
No hay energía.
No hay impulso.
Y aun así hay cosas que sabes que deberías hacer.
Aquí es donde aparece la diferencia.
La motivación es inestable.
Depende del estado emocional.
La disciplina no.
La disciplina es decisión.
Es hacer lo que toca aunque no apetezca.
Aunque no haya ganas.Aunque no haya claridad total.
Muchas personas esperan sentirse bien para actuar.
Pero las personas que avanzan actúan aunque no se sientan bien.
No se trata de hacerlo perfecto.
Se trata de hacerlo constante.
Porque al final no es lo que haces un día lo que marca la diferencia, es lo que repites. La disciplina no es rigidez.
Es compromiso contigo mismo.
Y ese compromiso es el que construye resultados reales.
Álex Jalón Vázquez
Coach AICM Nº14340
Procesos de cambio y fortaleza personal
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