¿Qué hace que una pregunta sea realmente poderosa?
No siempre es su complejidad.
Con frecuencia, la pregunta que más transforma a una persona es la más sencilla.
No es aquella que impresiona al cliente.
Es aquella que le obliga a detenerse y mirar hacia un lugar que llevaba tiempo evitando.
Como coaches, a veces sentimos la necesidad de aportar respuestas. Sin embargo, nuestra verdadera aportación consiste en crear un espacio donde el cliente pueda descubrir las suyas.
Una buena pregunta no dirige.
Una buena pregunta acompaña.
No busca convencer.
Busca despertar conciencia.
Quizá por eso, antes de preparar la siguiente pregunta, merece la pena hacerse una a uno mismo:
¿Estoy preguntando para ayudar al cliente a descubrir o para confirmar lo que yo ya pienso?
En muchas ocasiones, esa diferencia cambia por completo una sesión.
El coaching no consiste en tener todas las respuestas.
Consiste en hacer las preguntas adecuadas en el momento oportuno.
Porque una sola pregunta puede cambiar una conversación. Y una conversación puede cambiar una vida.
Álex Jalón Vázquez
Coach AICM Nº14340
Procesos de cambio y fortaleza personal
Más información del autor AQUÍ