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Vivimos rodeados de información.

Tenemos más respuestas que nunca al alcance de la mano. Podemos aprender, escuchar, comparar, preguntar y encontrar prácticamente cualquier cosa en cuestión de segundos.

Y, sin embargo, tener más información no siempre significa tener más dirección.

A veces sabemos perfectamente lo que deberíamos hacer, pero seguimos sin hacerlo.

De esa contradicción nace el Método CCC.

No como una fórmula para conseguir una vida perfecta, sino como una invitación a detenernos y hacernos una pregunta diferente:

¿En quién quiero convertirme?

Tres palabras. Una filosofía.

El Método CCC se construye alrededor de tres pilares:

CABEZA. CORAZÓN. COJONES.

Tres palabras sencillas que representan tres dimensiones que considero necesarias para construir una vida con sentido.

CABEZA

La cabeza representa la capacidad de pensar con criterio.

Antes de actuar, necesitamos comprender qué está ocurriendo, analizar nuestras opciones y asumir las consecuencias de nuestras decisiones.

Pensar no significa quedarse paralizado buscando la decisión perfecta.

Significa aprender a distinguir entre lo que realmente queremos y aquello que simplemente hacemos por miedo, presión o costumbre.

CORAZÓN

El corazón representa nuestros valores.

Aquello que realmente importa cuando desaparecen las apariencias: la familia, el respeto, la lealtad, la empatía, la honestidad y la forma en la que queremos relacionarnos con los demás. Porque alcanzar un objetivo no significa necesariamente haber ganado.

También importa quién hemos tenido que ser para conseguirlo.

COJONES

La tercera C representa el coraje para actuar.

Porque podemos pensar perfectamente qué debemos hacer y saber cuáles son nuestros valores, pero si nunca damos el paso, todo queda en intención.

Tener cojones no significa no tener miedo.

Significa actuar a pesar de él cuando sabemos que hacerlo merece la pena.

El método aparece cuando la vida aprieta

El Método CCC cobra verdadero sentido cuando las cosas no salen como esperábamos.

Cuando perdemos algo.

Cuando tenemos que tomar una decisión difícil.

Cuando aparece una oportunidad que nos obliga a salir de nuestra zona conocida.

Cuando sabemos que tenemos que cambiar pero llevamos demasiado tiempo aplazándolo.

Es entonces cuando podemos volver a las tres preguntas:

Cabeza: ¿qué está ocurriendo realmente?

Corazón: ¿qué valores quiero respetar?

Cojones: ¿qué decisión y qué acción tengo que tomar?

El método deja de ser una idea y se convierte en una herramienta.

Construirte también es entrenarte

El libro no habla únicamente de decisiones.

Habla de identidad, disciplina, entrenamiento, alimentación, descanso, amor, trabajo, propósito y legado.

Porque construir una vida no ocurre en un único momento.

Se construye en las decisiones pequeñas que repetimos cuando nadie está mirando.

El entrenamiento puede enseñarnos disciplina.

El descanso puede enseñarnos a respetar nuestros límites.

El trabajo puede obligarnos a preguntarnos qué propósito buscamos.

Las relaciones pueden enseñarnos que amar también implica responsabilidad.

Y la vida puede recordarnos que aquello que dejamos en los demás tiene más valor que muchas de las cosas que acumulamos.

Del pensamiento a la acción

Una de las ideas centrales del Método CCC es sencilla:

no basta con saber.

Podemos consumir libros, vídeos, cursos y consejos constantemente.

Pero el conocimiento solamente empieza a transformar nuestra vida cuando se convierte en decisión y acción.

Por eso el Método CCC no pretende darte todas las respuestas.

Pretende hacerte mejores preguntas.

¿Qué quieres realmente?

¿Quién quieres llegar a ser?

¿Qué estás evitando?

¿Qué precio estás dispuesto a pagar por construirte?

¿Qué decisión llevas demasiado tiempo aplazando?

Y, sobre todo:

¿qué vas a hacer ahora con aquello que ya sabes?

El contrato contigo mismo

El último paso es el compromiso.

No con los demás.

Contigo mismo.

Porque nuestra identidad también se construye cuando cumplimos las promesas que nos hacemos en silencio.

No necesitamos cambiar toda nuestra vida de un día para otro.

Podemos empezar por una decisión.

Una acción.

Un compromiso que podamos cumplir.

Y después repetirlo.

Una invitación

MÉTODO CCC nació de experiencias, reflexiones y aprendizajes personales, pero su propósito va más allá de mi propia historia.

Quiero que sea una conversación con quien lo lee.

Una invitación a detenerse.

A cuestionarse.

A decidir.

A construir.

Porque el verdadero cambio quizá no consista en conseguir más.

Quizá consista en convertirte en la persona capaz de sostener aquello que quieres construir.

Cabeza para pensar con criterio.

Corazón para vivir de acuerdo con tus valores.

Cojones para actuar cuando llega el momento.

No esperes a estar preparado.

Empieza con una decisión.

Cabeza. Corazón. Cojones.

Never Give Up.

 

Álex Jalón Vázquez

Coach  AICM Nº14340

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